Guía actualizada sobre diagnóstico y seguimiento basado en evidencia.
La gastritis crónica atrófica es una condición del estómago en la cual la mucosa gástrica (la capa interna que entra en contacto con los alimentos) se inflama durante años y progresivamente se adelgaza, perdiendo parte de sus células normales.
Es importante porque, en algunos casos, puede aumentar el riesgo de cáncer gástrico a largo plazo. Sin embargo, la mayoría de los pacientes con esta condición no desarrollará cáncer, especialmente si existe un control médico adecuado.
No todas las gastritis son iguales. La gastritis crónica común corresponde a inflamación del estómago, generalmente reversible.
La gastritis crónica atrófica es una etapa más avanzada, en la cual la inflamación prolongada genera cambios estructurales en la mucosa, incluyendo adelgazamiento y pérdida de glándulas normales.
Existen dos grandes tipos:
Se asocia principalmente a la infección por la bacteria Helicobacter pylori, que puede vivir durante años en el estómago generando inflamación crónica.
Factores que aumentan el riesgo:
Alta ingesta de sal
Bajo consumo de frutas y verduras
Tabaquismo
Edad mayor de 40–50 años
Es menos frecuente.
Ocurre cuando el sistema inmunológico ataca las células del estómago, afectando la producción de ácido y la absorción de vitamina B12.
Puede asociarse a:
Déficit de vitamina B12
Anemia perniciosa
Otras enfermedades autoinmunes
En la mayoría de los casos es asintomática.
Cuando existen síntomas, pueden incluir:
Sensación de llenura precoz
Dolor o molestia después de comer
Acidez
Distensión abdominal
En casos avanzados puede haber:
Fatiga
Desánimo
Somnolencia
Hormigueos en manos o pies
A nivel mundial, se estima que puede afectar aproximadamente al 15–20% de la población adulta.
En países con alta prevalencia de cáncer gástrico, como Chile, puede alcanzar cifras cercanas al 30% en grupos de mayor riesgo.
El diagnóstico se realiza mediante:
Endoscopía digestiva alta
Toma de biopsias gástricas según protocolos establecidos
En algunos casos se complementa con:
Exámenes de sangre (vitamina B12, hierro)
Estudios para detectar o descartar Helicobacter pylori
Marcadores de gastritis autoinmune
El tratamiento depende de la causa y del grado de atrofia.
Si la bacteria está presente, debe tratarse con terapia antibiótica específica.
En gastritis autoinmune puede requerir suplementación de vitamina B12.
Se debe disminuir consumo de sal, aumentar frutas y verduras, y suspender tabaco.
No todos los pacientes requieren controles frecuentes.
La necesidad y periodicidad del seguimiento depende de la gravedad de la gastritis y los antecedentes familiares
En pacientes de mayor riesgo, el seguimiento puede indicarse cada 1 a 3 años. En otros casos, puede bastar control clínico.
❌ “Todas las gastritis crónicas necesitan endoscopía anual.”
La frecuencia depende del grado de daño y factores de riesgo.
❌ “El omeprazol cura la gastritis crónica atrófica.”
No existe evidencia de que los inhibidores de ácido reviertan la atrofia establecida.
Se recomienda evaluación médica si:
Presentas dolor gástrico persistente
Tienes antecedentes familiares de cáncer gástrico
Te han diagnosticado gastritis crónica sin seguimiento
Tienes anemia sin causa clara
Deseas saber si tienes infección por Helicobacter pylori
Es una condición crónica que puede aumentar el riesgo de cáncer a largo plazo.
No todos los pacientes evolucionan a cáncer.
La erradicación de Helicobacter pylori reduce el riesgo.
El seguimiento se individualiza según cada caso.
La gastritis crónica atrófica es una condición frecuente y muchas veces silenciosa. En países como Chile, donde el cáncer gástrico sigue siendo una causa relevante de mortalidad, su diagnóstico oportuno y manejo adecuado son fundamentales.
Un enfoque preventivo, basado en evidencia y adaptado al riesgo individual, permite disminuir complicaciones y entregar tranquilidad al paciente.
Este contenido tiene fines educativos y no reemplaza una evaluación médica presencial.
Dr. Nicolás Aliaga